La Carne Equilibrada

NOTAS DE GRACIA: La Carne Equilibrada

No todos los creyentes que se declaran culpables de tratar de vivir sus vidas por sus propias fuerzas están desilusionados de ” la carne desequilibrada”; algunos deben hacer frente a la “carne equilibrada.” En otras palabras, algunos discípulos entienden y aceptan a Cristo como sus vidas (Gálatas 2:20) después de muchos años de sentirse “miserables”, otros se entregan después de “triunfar en el mundo pero infelices”. ¡Ya sea que el resultado sea “negativo” o “positivo” en su estilo, la carne sigue siendo carne!

En el último artículo, di el apodo de “reloj antiguo” a los patrones más aceptables de la carne. Tendemos a valorar y confiar en ellos en lugar de nuestra unión con Cristo y la suficiencia de su vida en nosotros (Romanos 5:10). Bill Gillham llama a esta orientación positiva “carne de primera.” [1] Los que han tenido éxito en lograr que sus necesidades sean satisfechas a través de sus habilidades y sus propios esfuerzos tienen más de este tipo de programación en sus almas. Su enfoque a la vida cristiana puede resumirse en el eslogan de Nike, el fabricante de artículos deportivos, – “¡Hágalo Ya!”

El pastor Jack Taylor tuvo esta orientación al testificar: “¡Lo que más quería en la vida era tener éxito! … Así que simplemente trabajaba duro, oraba mucho, hacia lo mejor que podía, y dedicaba nuevamente mi vida de vez en cuando al Señor por si acaso. Debo admitir ahora (aunque no lo habría hecho entonces) que me sentía muy miserable tratando de burlar a los críticos y haciéndolo todo mejor que los ingeniosos. Pero, por desgracia, el trabajo duro comenzó a dar sus frutos. Había triunfado. De hecho, después de cinco años, tuve la oportunidad de demostrar que en el éxito no se encontraba el descubrimiento de aquel secreto que yo ansiaba más que cualquier otra cosa en el mundo. ¡Me desperté una mañana, a mis veintinueve años de edad, con todo lo que mi sistema me había enseñado a ambicionar, y me sentía MISERABLE!” [2] El pastor Taylor se desilusionó de su carne “positiva”.

¿Cómo evalúa el Señor este tipo de vida carnal? Muchas de las lecciones pertinentes sobre este tema vienen a través del apóstol Pablo. Un pasaje clásico sobre la necesidad de evitar la autosuficiencia religiosa es Filipenses 3:3-10, donde Pablo da su testimonio personal sobre la futilidad de la carne “bien equilibrada”: “Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, ” Eventualmente, Pablo se declaró culpable de no poder llegar a hacer las cosas lo suficientemente bien como para evitar los pecados internos, tales como la codicia (Romanos 7:7-10).

Steve McVey describe este tipo de patrón “positivo” de la carne: “Es posible que tu vida carnal no sea una vida desafiante en contra de Dios. El caminar en la carne no es más que confiar en tu propia capacidad en vez de confiar en los recursos que Dios pone a tu disposición. No pienses en la carne como aquellas cosas que naturalmente te resultaran repulsivas. Pueden ser cosas muy atractivas y hasta te pueden lucir espirituales.” [3] Aunque la iglesia puede aplaudir aquella justicia que resulta de nuestros propios esfuerzos, todavía brota de la vida del yo (carne) y, por lo tanto, no puede agradar a Dios (Rom. 8:8 Cf. Lucas 18:9-17).

Considera cómo el Espíritu de Dios puede sustituir a la programación de los resultados basados en los rendimientos de la carne con Su fruto en nuestra vida:

La Carne Positiva:-

La superioridad —

La popularidad –

Controlador de otros –

Adicción al éxito –

La racionalización –

Se compara con otros –

Culpa a otros –

Utiliza sus propios recursos

Amante de si mismo –

Religioso –

Cualidades [de la] vida de Cristo:

Humildad

Estimando a Otros

Acepta el control del Espiritu Santo

Adicción a Cristo,

Integridad;

Alienta a otros

Responsable

Reposa

Su estima viene de Cristo

Espiritual [4]

Cuando Pablo se sentía tentado a caminar según la carne, estaba más propenso a la auto-justicia que a la podredumbre (el mal flagrante). Dios permitió que el enemigo le enviara a Pablo un “aguijón en la carne” (su cuerpo) para que no se enalteciese en sus propias fuerzas. El apóstol escribió: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” (2 Cor. 12:7-10).

Dios también usó AFLICCIONES EXTERNAS para recordar a Pablo de su necesidad de depender totalmente de Dios. Pablo testificó a los corintios: “Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;” (2 Cor. 1:8,9).

El descubrimiento del pastor Jack Taylor de los recursos de Dios vino después de llegar a lo que llamó “El final de sus recursos mentales.” Confesó, “Por fin me encontraba en tal angustia que pedí la muerte en mis oraciones. Hice eso frecuentemente a través de un período de varias semanas… Yo sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que saliera del ministerio o me desplomase bajo el peso de mi angustia o ambas cosas.” ¿Cómo llegó a encontrar alivio? Una noche mientras oraba a Dios para que le quitase la vida, confesó que si despertaba a la mañana siguiente tomaría tal cosa como una señal de que debía haber algo MÁS en la vida cristiana.

Jack se despertó a la mañana siguiente y se puso a escudriñar Las Escrituras. El Espíritu Santo lo dirigió a un pasaje que había leído muchas veces, pero del cual nunca se había apropiado. Escribió: “Leí con gran anticipación como si nunca hubiera leído el libro anteriormente, sintiéndome estar al borde de un descubrimiento emocionante… Entonces me encontré con él: ‘A QUIENES DIOS QUISO DAR A CONOCER LAS RIQUEZAS DE LA GLORIA DE ESTE MISTERIO ENTRE LOS GENTILES; QUE ES CRISTO EN VOSOTROS, LA ESPERANZA DE GLORIA,’ (Col. 1:27). Me gustaría poder transmitirte lo que pasó en mi mente en el momento que esas palabras comenzaron a hundirse en mi pobre alma… ¡CRISTO VIVE EN MI! ¡Él es real y vital y vive en mí! ¡Yo lo veía, lo sentía, y lo sabía! Había estado allí todo el tiempo, mirando, deseando y esperando ser mi nueva vida. Yo estaba muy ocupado tratando de ser como Él, tratando de servirle, y tratando de promoverle. Ahora, yo sabía que lo que realmente sucedió ese día casi veinte años antes [el día de mi salvación] fue que el mismo Jesús en realidad vino a vivir Su vida dentro de mí … Su propósito era que Cristo debe venir y encontrar en mi vida un instrumento voluntario, un medio de transporte y la expresión de Su propia vida.” [5] Por la fe, el pastor Taylor cambió su vida basada en los resultados de sus propios esfuerzos por la vida abundante basada en la gracia.

Para aquellos que acostumbrar a llegar a la cima en todas las cosas, es un alivio maravilloso descubrir a Cristo como la fuente de reposo – ¡Alguien cuyo yugo es suave y cuya carga es liviana! (Mateo 11:30) [6].

¿Significa esto que nuestros talentos son un obstáculo para la victoria espiritual? ¿Obstaculizan a Dios los que acostumbran a triunfar? No necesariamente. Demos alabanzas a Dios por aquellos con grandes habilidades que viven por la gracia. Sus talentos musicales, el conocimiento académico, las habilidades de organización, sus influencias políticas, las habilidades lingüísticas, etc., se convierten en excelentes herramientas para el Señor a través de la dirección y fuerzas del Espíritu Santo. Por ejemplo, Dios usó poderosamente las habilidades académicas de los reformadores, tales como John Wycliffe, William Tyndale, Martín Lutero y Juan Calvino. Pero estos talentos y dones espirituales deben ser utilizados en COOPERACION con Dios (que es la fuente de donde se derivan todas las bendiciones), no sólo PARA Dios.

Taylor resume su descubrimiento de la clave para vivir de esta manera victoriosa: “El cambio no está en mí. Más bien parece que El mismo ha venido a vivir su vida en la mía. Al hacerme a un lado, y tomarlo para permanecer en El… Vino y me llenó de su vida divina. La clave para vivir la vida victoriosa es simple… Cristo en mí… Cristo en vosotros… La esperanza de gloria.”[7]

En resumen, en lugar de confiar en la carne, caminemos en el Espíritu [8]


Notas:

(Primera parte se titula “La Carne Desequilibrada”)

[1] Bill Gillham, Garantía de Por Vida, p. 18.

2] Jack Taylor, La Clave Para la Vida Victoriosa (Bantam Books) p. 18.

[3] Steve McVey, Caminando en Gracia, (Harvest House), p. 28.

[4] Listas de Contraste: una adaptación de “El Instituto Salomón de Espirituterapia”, (Grace Fellowship Int’l.) Véase también “Características de la Carne” de Lee LeFebre http://www.GraceNotebook.com

[5] Taylor, pp.19-21.

[6] Charles Fox describió la necesidad del pueblo de Dios para evitar confiar en sus propios recursos. Cinco cualidades identifican las características del ejército de Dios, estos soldados equipados por la gracia son: “tan TONTOS como para depender de Su sabiduría, tan DEBILES como para ser capacitados con Sus fuerzas, lo suficientemente DESHONORABLES como para no tener honor, pero el honor de Dios; DESPRECIADOS suficientemente como para ser mantenidos en el polvo de Sus pies, suficientemente insignificante como para que Dios lo sea todo”. Charles Fox, citado por L.E. Maxwell, Nacidos Crucificados, (Moody Press), p.190.

[7] Taylor, pp. 27-28.

[8] Cf. Gal. 5:16. (Es probable que tengamos una combinación de carne “negativa” y “positiva”, aunque una sea la predominante.)


Derechos de Autor de John B. Woodward, 2010. Se concede permiso para reimprimir (con crédito) para uso no comercial. Citas de la Biblia fueron tomadas de la versión RVR 1960 © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Traducción de J A Toranzo.

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