Una Carrera en el Modelaje

Cuando yo era niño, los pasos de mi padre eran mucho más largos que los míos. Si estábamos enfrascados en una caminata vigorosa, su cuerpo de 1,8 metro se movía rápidamente mientras yo corría junto a él para simplemente mantenerme a su lado. Cuando llegué a mis años de adolescente ya podía caminar a su lado sin quedar atrás y nuestro paso ha sido casi igual desde entonces… Ahora mis hijos han crecido hasta llegar al desarrollo completo. Esto ayudó cuando los cuatro corrimos por las calles de Atlanta en la carrera anual de 10 kilómetros para celebrar las fiestas del 4 de julio este verano. Las tres generaciones de sudorosos Woodwards consiguieron la preciada camiseta Peachtree al llegar a la meta.

El apóstol Pablo escribió a su hijo espiritual, Timoteo, acerca de la necesidad de andar de tal forma que seamos ejemplos positivos. “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (1 Tim. 4:12). Aunque Timoteo era el líder entre los pastores en Efeso en aquellos momentos, esta enseñanza es aplicable a todos nosotros en nuestros días – especialmente a aquellos en posiciones de liderazgo. Si usted es un padre, un profesor, un supervisor en el trabajo, o un director ministerial, el liderazgo es fundamentalmente una cuestión de influencia. Y la influencia es una cuestión de actitudes y acciones tanto como de posición y enseñanza. Echemos un vistazo a este versículo.

“Ninguno tenga en poco tu juventud…” En estos tiempos, Timoteo ya no era su adolescente o un joven de veinte años, pero en esa cultura la edad avanzada le otorgaba respeto a una persona. Este protegido de Pablo se había ganado el respeto debido a su relación con el Señor y con el equipo del apóstol. Las experiencias de Timoteo en el ministerio le habían conducido a un papel de liderazgo en este ámbito estratégico.

“Ser un ejemplo para los creyentes…” Eso es mucho pedir. ¿Con qué frecuencia hemos escuchado el lema: “Haz lo que digo, no lo que hago.” Este tipo de doble estándar carece de influencia positiva. La palabra griega traducida “ejemplo”, es “tupos.” [1] De aquí obtenemos la palabra hispana “tipo”. Significa “Pieza de la imprenta y de la máquina de escribir en que está de realce una letra u otro signo, modelo, ejemplar.” Según el Diccionario de La Lengua Española (Real Academia Española). Aunque ninguno de nosotros tiene un entendimiento completo, un potencial totalmente desarrollado, o un comportamiento sin pecado, Dios nos llama a dar una impresión positiva para su gracia.

Dios llama a los suyos a una carrera como modelo – siendo un testimonio de las transformaciones profundas a través del Espíritu de Dios.

Los que predicamos y enseñamos la Palabra de Dios sabemos de toda la formación, estudio y preparación que se necesita para este ministerio. Nos dan sudores fríos cuando pensamos que hay un ámbito adicional de comunicación de este mensaje – nuestro estilo de vida. Afortunadamente, la fuerza de Dios se perfecciona en nuestra debilidad. Aunque no podemos modelar la perfección, podemos ser modelos de crecimiento. En este contexto, esa es la meta: “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.” (1 Tim. 4:15).

¿Cuáles son algunas de las cualidades que los líderes deben ejemplificar?

1. Debes ser un ejemplo en tus palabras (1 Tim. 4:12). El término es “logos”. Aquí se indica la conversación cotidiana y normal. Si permanecemos en Cristo, nuestra conversación no contendrá malas palabras, mentiras y chismes. “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.” (Efesios 4:29).

2. Debes ser un ejemplo en tu conducta. Esta palabra connota nuestra forma de vida y comportamiento. Esto no quiere decir que somos salvos por buenas obras. (La salvación es por gracia mediante la fe, aparte de nuestros méritos – 1 Tim. 1:12-16). Sin embargo, la fe salvadora se manifiesta en una vida cambiada. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10).

3. Debes ser un ejemplo en el amor. La palabra aquí es “ágape” – una buena voluntad incondicional. Este es el tipo de amor que Dios nos muestra (Juan 3:16). Nuestras relaciones deben caracterizarse por interés genuino: “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” (Ef. 5:2).

4. Debes ser un ejemplo en tu espíritu. [2] El uso de espíritu (“pneuma”) parece aquí ser “la disposición o la influencia que llena y gobierna el alma de una persona.” Nuestra disposición debe ser piadosa y centrada en Cristo. Hemos de estar motivados por los tesoros en el cielo en lugar del materialismo. Pablo se dirige a “aquellos que son espirituales…” es decir, aquellos que maduran en la fe y permiten que el Espíritu Santo dirija las prioridades del espiritu humano. (Gálatas 6:1).

5. Debes ser un ejemplo en la fe. Ya que “caminamos por fe, no por vista” este es un aspecto clave de nuestro testimonio (2 Cor. 5:7). Nuestra fe se mantiene fuerte a medida que se alimenta de la Palabra de Dios diariamente. Timoteo fue bendecido con este patrimonio: “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Tim. 3:15-17). En la iglesia primitiva Esteban y Bernabé fueron los modelos de la fe segura (Hechos 6:8; 11:24). La vida permanente es esencialmente la de la confianza en el Cristo que mora en nosotros. (Col. 1:27; Gal. 2, 20).

6. Debes ser un ejemplo de pureza. La palabra pureza conlleva la idea de lo moral – especialmente en relación hacia el sexo opuesto. La única otra vez que vemos esta palabra en el Nuevo Testamento se encuentra en una Timoteo 5:2 “[trata] a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza.” En nuestra era tecnológica, esta pureza debe ser protegida contra la pornografía en el Internet, la TV, DVD, etc. Cediendo a estas tentaciones se abre la puerta a un hábito inmoral que nos rinde vulnerables a la fornicación y el adulterio. El líder debe prestar atención a estas enseñanzas: “sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” (Rom. 13:14). Alaba a Dios por el poder infalible de la sangre de Cristo por nuestros pecados (1 Juan 1:9).

En el Antiguo Testamento hay muchos “tipos” que presagiaban la persona y obra de Cristo. [3] En el Nuevo Pacto, los creyentes están unidos a Cristo por el Espíritu Santo. A medida que Lo dejamos vivir Su vida a través de nosotros también vamos a ser un “tipo” – un ejemplo – que apunta a la gracia habilitadora de Dios.

Parte de nuestro ejemplo es admitir nuestras fallas y las áreas de crecimiento. Al principio, la idea de pretender ser un ejemplo suena orgullosa, pero Pablo declaró: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” (1 Cor. 11:1; 2 Tes. 3:7,9) [4]. Pablo también transmitió el secreto de su buen ejemplo: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” (1 Cor. 15:10).

Entonces, ¿te gustaría ser modelo? No, no la variedad que sale en las revistas de modas. Más bien, ser un modelo de crecimiento en la gracia y el conocimiento de Cristo que vive en ti. Ora para ser ejemplo de las virtudes prescritas para el pastor Timoteo. En la medida en que otros son influenciados para el Reino de Dios, Él recibirá la gloria como tu fuente de vida.


[1] Aunque la palabra “espíritu” no está incluida en algunos de los manuscritos griegos más antiguos (por lo tanto no se encuentra en la NVI, NASB, etc.), está en la mayoría de ellos.

[2] La palabra “tupos” se encuentra en Hechos 7:44 y Hebreos 8:5 respecto al patrón para el tabernáculo. También se utiliza de Adán como prefigura de Cristo (Romanos 5:14; 1 Cor. 15:22). “Tupos” ocurre en otros lugares, en el sentido de ser un ejemplo positivo (Fil. 3:17; 1 Tes. 1:7; 2 Tes. 3:9; Tito 2:7 1 Pedro 5:3).

[3] Por ejemplo, el cordero pascual era un tipo que prevé la expiación de Cristo en el Calvario (Juan 1:29; 1 Cor. 5:7).

[4] Está implícito en el trasfondo del tema que Timoteo habría sido discipulados en las verdades de Romanos capítulos 6-8. La vida cristiana es más que una imitación; es mas bien una participación en la vida misma de Cristo (1 Cor. 1:30; 6:17). Sin embargo, esta participación debe ser expresada en una vida práctica y fructífera.

Definiciones griegas del léxico de Thayer.


Derechos de Autor de John B. Woodward, 2010. Se concede permiso para reimprimir (con crédito) para uso no comercial. Citas de la Biblia fueron tomadas de la versión RVR 1960 © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Traducción de J A Toranzo.

Posted in